Aunque el gilipollas se vista de seda, gilipollas se queda
Hay profesiones que tienen muy mala fama: los políticos, banqueros, abogados, etc. Es comprensible que no se vean con muy buenos ojos estos empleos, ya que suelen ir muy de la mano de conceptos como la deshonradez y el engaño. Lo que es raro es que los publicistas no carguen con este mismo estigma, dedicándose de forma directa a mentirnos a la cara. Supongo que la razón por la que no comparten este odio se debe a que hacen demasiado bien su trabajo. No solo saben vender sus productos, también saben venderse bien a ellos mismos. J. Kramer (Ernesto Sevilla, 2013) es un corto que habla justamente de esto mismo, vendedores que se saben vender. El principio del corto es brutal. Este toma evidentes inspiraciones de las películas de acción estilo Misión Imposible (1996), presentándonos a J. Kramer al igual que a los héroes típicos del género: valiente, fuerte y lleno de determinación. A parte de la intro, para mantener esta fachada de cine de acción el cor...