Bill, el antagonista principal de la saga Kill Bill (2001, Quentin Tarantino), es uno de los mejores ejemplos de un personaje construido durante toda la película mediante, únicamente, las impresiones de personajes externos sin describir su figura específicamente. Desde el inicio de la primera película, Bill se presenta como el supuesto creador del Escuadrón Asesino Víbora Letal y un líder tranquilo, reflexivo y peligroso mediante una narrativa implícita. La construcción de Bill como un personaje poderoso no se debe a demostraciones explícitas de poder, sino que lo consigue mediante la visible preocupación y respeto que, tanto los personajes secundarios como los principales, dan a entender al oír su nombre o hablar directamente con este. Esta personalidad e influencia en la historia afecta completamente a la línea narrativa de las dos películas, por lo que no es una interpretación por parte de los espectadores de las películas, sino que es algo que se confirma indirectamente. Un e...