Apolo, el protector

 Oye, ya que eres un cliente habitual y estoy segura de que te aburres mogollón, ¿te importaría mucho revisar mi ficha de DND? ¡Venga va, y te doy otra copa, invita la casa! ¡Bien! Me salvas la vida, de verdad. Ve leyéndola mientras te preparo lo de siempre.


                       APOLO (26)

OBJETOS ELEGIDOS: 

  • Estatuilla de pájaro (ha servido de inspiración para hacer un periquito antropomórfico)

  • Bandolera con un símbolo de cruz (ha servido de inspiración para hacer un enfermero)

  • Gafas (Apolo lleva gafas)










TRASFONDO

Apolo viene de una familia de periquitos: su bandada. Los periquitos son una especie nómada así que, cada vez que había un enfrentamiento entre pueblos, la familia de Apolo migraba. Desde muy pequeño, él desarrolló el deseo de ayudar en vez de huir. Esto le llevó a pasar toda su adolescencia entrenando para ser soldado del Ejército Aviar (EA). Sin embargo, cuando llegó el momento de la verdad, suspendió el examen de acceso. Apolo hubiera sacado una nota excelente, pero resulta que el EA está conformada en su mayoría por aves de gran envergadura, como albatros, cóndores, pigargos, etc. En comparación a ellos, la fuerza del periquito era casi inexistente y no haría ni cosquillas al enemigo, pero eso no hizo que dejara de buscar una forma de ayudar.

Entrenar diariamente durante más horas de las recomendadas venía con el precio de heridas y dolores constantes, así que Apolo tuvo que aprender a cuidar de sí mismo. Desinfectar los arañazos, vendar las lesiones, masajear los músculos…al final se convirtió en una rutina más. Pero el día que volvió decepcionado a casa con su suspenso y un sueño roto, se dio cuenta mientras cambiaba sus vendas; ayudar es un término muy amplio, no hace falta luchar para ayudar en el frente. 

Con una nueva meta en el horizonte, Apolo aprobó el examen de acceso a la universidad de medicina y, cinco años después, se graduó con honores como enfermero militar. Pocos años después de su ingreso en el EA, estalló otra guerra.

MOTIVACIONES

Su motivación principal es el afán por proteger al prójimo, de la manera que sea. Si ve a alguien en peligro, da igual el bando al que pertenezca, va a ir volando a ayudar. Si un soldado está sufriendo, por mucho que su superior le diga que finge y que le dé la píldora número nueve, Apolo siempre va a juzgar la situación por sí mismo y creer a sus pacientes. Si está salvando a un soldado y alguien le interrumpe buscando pelea, se pondrá delante del paciente y hará uso de su entrenamiento (algo que le separa del resto de. 

No le importa ser criticado si el resultado es salvar vidas y asegurar que un pájaro más vuelva a su bandada cuando la guerra termine.

ARCO NARRATIVO

El comienzo de su arco narrativo es darse cuenta de que puede proteger a los demás curando en vez de peleando; su definición de “proteger” se expande. 

Cuando empieza la guerra, la primera de la que no huye con su bandada, vive la violencia del conflicto en primera mano. Apolo empieza a preguntarse si vale la pena quitar vidas y destruir territorios para proteger una nación mientras cura las heridas de los soldados, heridas que él mismo podría haber infligido al otro bando de haber sido soldado. Ese último pensamiento le carcome por dentro.
 
Poco a poco, Apolo deja de ver bandos y empieza a ver pájaros en constante peligro de muerte a manos de otros pájaros; empieza a plantearse seriamente si solo debería proteger a los suyos, si por ser del bando contrario merecen menos. Este sentimiento crece cuando se da cuenta de que su facción del conflicto es la que tiene más recursos. 

Lo que finalmente le inspira a actuar es encontrar a un superviviente enemigo en el campo de batalla. Apolo decide que este pájaro también merece volver a casa y le lleva a un lugar seguro a escondidas de sus superiores. Después de la primera vez, escaquearse cuando no se le necesita para curar al bando enemigo se convierte en una rutina. Ser un periquito entre cóndores hace que pase desapercibido. Y, aunque al principio no confían en él y le acusan de ser un espía, los soldados enemigos terminan dejándole hacer su trabajo porque su equipo médico no da a basto. 

Durante sus años en la guerra, Apolo aprende que no puede proteger a todo el mundo, pero que intentarlo siempre vale la pena.

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